9 feb. 2018

Reflexiones de un runner novato: El Fisio


Andaba yo zascandileando un par de semanas antes de la carrera de 10k por zetarunners  cuando se me ocurrió decir que iba a pedir hora en el fisio. Ya lo habíamos hablado en ocasiones anteriores y coincidían todos en que era necesario. Volvieron a insistir, sobre todo haciendo hincapié en lo bien que te sentaba después. Un masaje de descarga es imprescindible decían.

Nadie pensó en decirme lo que duele durante, hijos de mil hienas. Cabe decir que hace muchos años ya fui al fisio deportivo, con lo que no era mi primera vez. En aquella época era árbitro de fútbol y fui en un par de ocasiones. Pero sinceramente no lo recordaba.
Cuando llegué a la consulta (en el gimnasio al que voy) me hizo una ficha, me preguntó cuanto corría, por donde, etc.
Primero me aplicó descargas en las piernas, para calentar el músculo. Ahí empecé a notar que algo dolía (gemelo izquierdo para ser más precisos), pero era soportable. Entonces se desencadenó el infierno. Me metió una soberana paliza, boca arriba, boca abajo… Y yo que estaba preocupado por si le iban a molestar los pelos para el masaje. Pues no, me maltrató adecuadamente durante media hora. Y luego calorcito con la lámpara de infrarrojos.
Me dijo que estaba bastante mal, muy cargado, pero que no era de lo peor que había visto, y que lo ideal con los km semana que hago (unos 20-25) es una descarga cada dos meses (que ya te digo yo que va a ser cada tres). Dado que no es demasiado caro (27 €/sesión) seguramente las haré

Hoy he salido a correr y realmente me he notado las piernas muy ligeras, no he forzado demasiado porque el domingo es la 10k, y no tenía ganas lesionarme. El domingo de la carrera lo noté, y los tiempos realmente fueron buenos.

Por cierto, además de darme una serie de consejos, cuando acabó me dijo: “Normalmente no doy tanta caña la primera vez, pero he visto que aguantas bien y he apretado.”
O sea que niños y niñas, si vais al fisio a que os hagan una descarga, ¡gritad!

29 ene. 2018

Reflexiones de un runner novato: La fuerza de voluntad

Nota: desde hace una semana escribo también en el blog comunitario http://www.zetarunners.com  para todo aquello relacionado con esto de correr, ahí ando.


No, en este arranque no voy a hablar de mí. Porque hay gente que se lo merece más. Ayer participé en la carrera de 10 km de Vilafranca y recibí un baño de realidad duro y maravilloso a la vez. Pude ver a gente que corría empujando sillas de ruedas, a un ciego que corría con su guía (e iba delante de mí), a una mujer mayor que iba la última a trote pero con toda la dignidad del mundo. No pude por menos que aplaudirles cuando me los crucé, me parece un gesto maravilloso. Yo estoy muy satisfecho con lo que he conseguido en pocos meses, pero ni punto de comparación con lo que deben sentir ellos. Son muy grandes.


Y ahora vamos a hablar de mi libro.

Como decía ayer corrí la 10 km de Vilafranca, con excelentes resultados (para mí, al menos). Por cierto, podría escribir de la carrera y de lo bien organizada que está, el ambientazo que tiene y demás, pero hay gente que lo ha hecho mejor https://blogmaldito.com/2018/01/29/a-examen-cursa-10k-vilafranca/

Aunque estuve jugueteando un par de semanas con el objetivo de bajar de los 50 minutos era plenamente consciente de que iba a ser difícil. Y evidentemente no pudo ser. Se quedó en 52:23, que teniendo en cuenta que llevo corriendo desde agosto es un señor tiempazo. En Noviembre participé en la 10K de Sant Cugat, e hice 1:00:56, con lo que la mejoría es notable
Debo decir que llevo preparándome dos meses, con 3 salidas a las semana (recuperaré un artículo previo que escribí sobre el tema), y ayer di todo lo que tenía. Y así acabé, cansado pero contento. Creo que las piernas igual hubieran dado un puntito más, pero como siempre la tecnología dio en fallar cuando menos oportuno era, y me quedé sin pulsómetro, por lo que tuve que correr por sensaciones y no estaba tan seguro de mi mismo.


La carrera arrancó como siempre arrancan estas carreras, lentas. La acumulación de gente hacía imposible progresar superando a los que iban por delante. Hasta pasado el primer km no se liberó un poco la cosa y pude avanzar. Cabe decir que la carrera son dos vueltas a un circuito de 5 km. Durante la primer vuelta todo fue bien, según veo en Strava hay un tramo largo donde flojee un poco (es algo normal, es un tramo de ida y vuelta y viendo a los otros corredores de frente supongo que frenas un poco), pero en general los ritmos eran muy buenos, alrededor de los 5 minutos.



Por cierto, la foto es de https://blogmaldito.com/2018/01/29/a-examen-cursa-10k-vilafranca/  muchas gracias por permitirme su uso.

Pero la segunda vuelta fue harina de otro costal. Pasé por avituallamiento y cogí un agua, de la que bebí dos sorbos. No sé si fue eso, mala respiración o simplemente que tenía que pasar que empecé a notar un dolor leve en el costado. Desde que he empezado a correr no me había pasado, eso significa que o bien no he ido nunca al límite o que ayer estaba haciendo algo mal. En cualquier caso aflojé un poco para evitar el dolor, pero apreté los dientes. Me acordé de los valientes del primer párrafo, y decidí que si ellos podían yo no iba a ser menos. No diré que fue una tortura, la molestia era bastante llevable, y tampoco los tiempos se vieron afectados en demasía. La recta donde en la primera vuelta había flaqueado volvía a ser mi talón de Aquiles, pero conseguí sobreponerme y cuando llegué a 100 metros de la meta, mi mujer y mi hijo me dieron el pequeño empujón que necesitaba para el sprint final.

Aunque como se puede ver en las fotos fue durillo.




Acabé cansado pero muy contento. Las piernas me molestan muy poco, y ayer estuve muy entero todo el día. Y con la media maratón ya en mente. 

17 ene. 2018

Planes de entrenamiento

Resulta que la semana que viene tengo una carrera de 10 km, que ya contaré por aquí. A priori no será nada complejo, es una distancia que ya manejo y no veo problemas evidentes. El reto será qué tiempo realizar, si ir a por 50 minutos o conformarme con 55. Todo dependerá de como me encuentre y lo que sume el dorsal.
Lo que sí en mente es una media maratón para finales de Abril. Hay algo simbólico en ello, el 3 de mayo cumplo 40 y lo quiero hacer por la puerta grande. No obstante para una media maratón no es suficiente con salir a correr y listos, es recomendable prepararla de manera ordenada. Porque si todo sale bien y no tengo grandes problemas, en 2019 haré mi primera maratón y la media debe ser la demostración de que soy capaz.
Mi duda era si iba a tener constancia suficiente para preparar algo así, en algo que requiere un par de meses de mi vida y que es bastante exigente. Para ello he opté por iniciar un plan de entrenamiento para la carrera de 10 km. ¿lo necesito? No, como decía realmente no lo necesito, pero me pareció un buen test. Me dije a mi mismo que si era capaz de seguir el plan de entrenamiento me permitiría pensar en la media de manera seria.
¿Por donde empezar? Hay un par de miles de páginas con entrenamientos para diversas carreras, por tiempos y según niveles. Yo, por comodidad, he empezado a usar el plan de entrenamiento de Strava (ya que pago el premium, pues aprovecho). Debo decir que es más o menos claro, pero tiene un pequeño problema, que es que la calculadora de tiempos esta en millas/km. Una vez realizas la conversión es fácil, pero creo que los hay mejores.
Ah, y una cosita, si vais a empezar a correr de manera constante, haceros una revisión médica. Por 60 € tienes pruebas de esfuerzo.
Para el que no lo sepa, básicamente se puede entrenar de dos maneras, por ritmos o por pulsaciones. Yo he descubierto que me resulta más cómodo por pulsaciones, pero ello requiere un pulsómetro (los hay por 30 € en el decathlon). En cualquier caso el método es similar.
Cuando uno empieza en esto de correr puede tener la sensación de que lo que se trata es de salir e ir tan rápido como sea posible, pero por ese camino se llega muy pronto al estancamiento. El cuerpo funciona como funciona, y a veces hay que dar rodeos. Dejando de lado las disquisiciones filosóficas (o sea que voy a hacer un dibujo de trazo muy grueso), podemos clasificar los entrenos en varios tipos:
  • Carrera lenta (o corta): Como su nombre indica es a un ritmo bajo (podría ser hasta caminando). Se supone que te da base para mejorar en el aspecto cardiovascular. Cuesta mucho mantener el ritmo bajo, siempre tienes la impresión de que vas muy lento
  • Carrera larga: Un poco más rápido que la carrera lenta, pero a larga distancia.  DIgamos, siendo mentira, que es el doble de tiempo que la corta. También permite mejorar la resistencia y el aspecto cardiovascular.
  • Carrera Tempo: Es una especie de test a ritmo de carrera, para ver como vas.
  • Series/fartlek: No son exactamente lo mismo pero la idea es similar, actividades cortas seguidas por un periodo de tiempo de reposo para volver a empezar, que se supone que mejoran la velocidad. Según todo lo que he leído las series son más recomendables para el que ya tiene un buen fondo físico y capacidad, y el fartlek mejor para el novato. Las series son más explosivas y más cortas, el fartlek más sostenido
  • Acondicionamiento físico: Hay una serie de músculos que colaboran en correr que no están en las piernas. La verdad es que para la 10 km  no le he dado mucha importancia, para la media será otra cosa. En especial hay un grupo de músculos que lo llaman el “core”.

Una vez identificados estos ejercicios, queda el plan en sí. Los preparadores de planes online te suelen pedir la distancia que quieres preparar, el ritmo o el tiempo, y luego una serie de preguntas sobre tus tiempos actuales, datos personales y demás. También te preguntan el número de días por semana que tienes disponibles. Y con eso te montan una tabla con lo que tienes que hacer cada día.
Debo decir que es liberador no tener que pensar lo que vas a hacer cuando sales por la puerta. Hoy toca carrera lenta, pues adelante. Fartlek, bien. Te permite disfrutar con lo que estás haciendo. Y tampoco pasa nada si un día cambias el orden o te saltas un entreno. Al final es para pasárselo bien
Y para mi sorpresa me ha gustado hacerlo y estoy viendo resultados evidentes.

Por tanto sí, prepararé la media. Y me lo voy a pasar genial.

27 oct. 2017

Mi primera carrera, chispas.

Para aquellos que rondamos la cuarentena, leer con ese soniquete. Sí, ese.


Domingo, 9:30 de la mañana. Hace fresco, después de semanas de ambiente muy agradable se nota que el otoño ha llegado para quedarse. Llego a la zona de la salida, con bastante tiempo, y me meto en una cafetería a por un café (con cafeína, aunque lo he dejado en este caso necesito ese punch) adicional. Cuando faltan 20 minutos me dirijo a la salida y empiezo a calentar. No demasiado, no me obsesiona y no he tenido ni un triste tirón. Como leí en algún blog sobre ejercicio y nutrición el león no estira antes de ponerse a correr, simplemente se despereza y anda un poco para calentar los músculos. Sobretodo si como es previsible, no es que vayamos a salir al sprint.
Paso la valla y me meto en la zona de corredores. Me quedo atrás, sé que mi ritmo va a ser lento, como mucho de 6 min/km y no tiene sentido molestar a los demás. A unos 10 metros se pone una liebre con un cartel de 55 minutos, o sea que mantengo la distancia. Pongo Strava, y no me funciona en el smartwatch. Maldiciendo en arameo cojo el móvil para ponerlo allí y se me apaga, la batería no se ha cargado  bien. Suerte que Google fit trabaja en modo offline y lo puedo poner en marcha. También me ha desmontado no tener música, pero otra vez el smartwatch me permite poner podcasts en modo offline, y tiro con eso.


Por megafonía se empiezan a escuchar avisos de la organización. Salida en 5 minutos, 4, 3 … Hasta que se da la salida y empieza a moverse mi zona pasan un par de minutos. Por lo que veo el ritmo lo fija más bien los que tienes al lado que tus piernas. Pero ya me va bien y voy tirando. Los primeros kilómetros son lentos y con mucha gente. KM 1, 2, 3… Sant cugat tiene muchas subidas y bajadas, no es nada plana y a veces eso se nota.
A los 3’5 km están el desvío que separa a los niños de los hombres… Es decir, la ruta de 5 de la de 10 km. Ya voy decidido, me encuentro bien y veo que podré hacer los 10 km sin problemas. Una vez ahí ya no hay vuelta atrás. Ya el grupo se ha estirado y al coger el desvío hay menos gente. Poco a poco voy adelantando, sin forzar. En el km 5 (37 minutos) hay avituallamiento, me dan una botella de agua. Como voy informado ya sé que no debo bebérmela de un tirón y doy sorbitos durante varios km. Ahora francamente noto mucha mejoría.  Me siento muy cómodo, voy fácil y veo que voy adelantando a gente. No obstante hay momentos duros porque las subidas son sostenidas y largas, pero en general estoy muy a gusto.
Como me han aconsejado los zetarunners, he empezado a ritmo bajo, y en los dos últimos kilómetros aprieto. Me encuentro bien, pletórico. Tanto que entro en meta esprintando (y adelantando a 50 personas desde el km 5). He hecho los últimos 5 km en 23 minutos, un tiempazo para mí. Para un total de 10 km en 1 hora. Google Fit se ha comido 700 metros, pero palabrita que hice los 10 km XD



Estoy feliz, muy feliz, he conseguido acabar a buen ritmo y me encuentro muy bien. Me da pena que mi mujer no esté, pero el incipiente embarazo no le está sentando demasiado bien.


Pero rebobinemos:
El pasado 22 de Octubre participé en una carrera popular.  Como el querido lector sabrá (siempre me ha gustado esa manera de dirigirse a la gente que tenía Asimov) si ha seguido mi blog, empecé a correr el 1 de Agosto, esto es, hace poco menos de 3 meses. Es cierto que llevaba medio año yendo al gimnasio, pero lo que es correr por la calle tiene esa antigüedad. Y hace un año pesaba 110 kilos.
Empecé corriendo 3 km, luego 4, luego 5, 6, 8… Y vi los 10 posibles. Debo decir que en mi trabajo hay un club deportivo y se organizan salidas de vez en cuando. Dado que había una carrera popular en Sant Cugat (que es donde están las oficinas) se planteó ir a esta.
La carrera, la IX Cursa Sant Cugat DIR-Mossos d’esquadra, tiene dos versiones, la de 5 km y la de 10. Yo me decidí a apuntarme, y a medida que se acercaba el día iba tomando más cuerpo la decisión de hacer la de 10.
Por aquellas cosas del demonio al final fui solo, y el final ya lo sabéis.


Me parece que haré un par de carreras más de 10 km, y si todo va bien en Abril una media maratón.

¡Believe!

4 oct. 2017

Si te dicen que corrí.

Hola, me llamo D y soy un aprendiz de runner (usando la definición de runner como el friki que sale a la calle a correr dos o tres veces por semana equipado con ropa deportiva y zapatillas de colorines, y habla en términos de minutos/km).
Tradicionalmente he aplicado la fórmula “No corráis, que correr es de cobardes”, apoyada por el cachondeo sistemático cada vez que veía a uno de la especie runner: “¡Corre Forrest, corre!”
Como he contado anteriormente he tenido que ponerme a hacer ejercicio. Y resulta que estoy apuntado en un gimnasio, al que voy dos o tres días por semana. Allí hago un poco de todo, sin agobios. Y correr, dado el peso que tenía, no podía, con lo que andaba en la cinta, como un hamster.  Y solo un par de semanas antes del día de autos había empezado a trotar.
Pero resulta que el 1 de agosto voy al gimnasio a las 7, y al abrir la puerta, estaba cerrada. Lo primero es pensar si es festivo local. Pero no, giro levemente la cabeza y veo un cartel donde se anuncia el horario para el mes de agosto, abren a las 8.
Con esa noticia lo decido, tendré que empezar a salir a correr hasta que vuelvan a abrir. Como cualquier neófito desconozco las particularidades de ese mundo, ¿cuál es la solución? Preguntar al que sabe. Me dirijo al telegram de Zetatesters y pregunto por su spinoff Zetarunners. Me pasan el link y me meto.
De entrada agradecer a Dani, Esther, Alicia, Lorenzo, Robert, etc (seguro que me dejo a alguien) la paciencia para responder al novato. He hecho preguntas muy tontas, soy consciente, pero en general aplico aquello de que más vale una vez colorao que 50 amarillo.  Y hay muchas ocasiones en las que se hacen cosas que desde fuera no tienen sentido, pero una vez te metes tienen toda la lógica del mundo. Cada tema tiene sus códigos y motivaciones, el problema es si nadie te lo explica. A mí me lo han explicado, y no puedo más que estar agradecido.
Lo primero que hacen es decirme que no corra por asfalto, que busque un camino de tierra o similar, que las articulaciones sufrirán menos.  Procedo a escanear los alrededores de mi cas y encuentro un sitio ideal, una rambla que es de tierra y gravilla, que además hace casi un km de cuerda, con lo que controlo mejor cuantos km he hecho.
Aunque para eso está el móvil android y el smartwatch (Sony Smartwatch 3). Al principio uso Gooogle fit, que es el que utilizo en el gimnasio y es bastante completo, pero pregunto por la mejor aplicación y me recomiendan Strava , donde además ya hay un club ZETARUNNERS creado. Los cascos inalámbricos ya los tengo, y el smartwatch permite modo stand alone (no necesita al móvil para adquirir datos), aunque al final opto por comprar una funda para llevar el móvil en el brazo, así puedo además escuchar música en google play (me han regalado tres meses gratis, que debo pensar en ir cancelando). ¿Es imprescindible para correr? pues no, pero ayuda a no pensar. Hay varias opciones, una es descargar discos para ello y otra las emisoras de radio temáticas, que tienen , como no, opción runner. Por cierto, la funda va muy bien con el brazo desnudo, pero si le pones un cortavientos se desliza. O está pensada para brazacos o algo hago mal.
Debo decir una cosa, ese rato que salgo a correr es mi tiempo, no se lo dedico a nada más, y me encanta tenerlo, aunque sea levantándome antes. Nadie me pide nada, nadie me habla, nadie me interrumpe...
Al día siguiente me pongo las zapatillas y salgo a la calle. Hago la friolera de 3 km en 21 minutos, lo que son 7 min/km (el día que mejor me ha ido después de un mes de salir ha sido 8 km en 6:00, que es un mundo de diferencia). No está mal para ser el primer día, pero veo claramente que las zapatillas van a ser un problema. Son zapatillas de 20 € del decathlon, valen para lo que valen (para el gimnasio ideales) pero para nada más.
Vuelta al telegram, ¿qué zapatillas me recomendáis? Dani me intenta vender el minimalismo y el drop cero (con mucha amortiguación, eso sí). Esto quiere decir que las zapatillas tienen la misma altura delante y detrás, de manera que se favorece una pisada más natural. Dedico un par de días a investigar, miro en foros, comparo calzado y no lo veo claro… Y al final voy a una tienda especializada y el dependiente (que tiene pinta de hacer un par de maratones antes de desayunar) me lo desaconseja. Me hace probar un par de modelos y finalmente encontramos uno que me encaja como un guante (con drop de 9 mm) y que me encaja también en precio. Total, pienso, si esto de correr van a ser pocos días. Eso sí, son de color naranja.
Ese es un tema a discutir sobre el mundo del corredor: a ver, en ropa aún hay opciones para no sentirse como el payaso de micolor, pero ¿en calzado? No hay nada mínimamente discreto. Todo son colores vivos, brillantes, con reflectores… Aunque luego te cuentan que es para que tengas visibilidad, que vas a correr por la calle y no deja de tener sentido, pero choca.
Al cabo de unos días empiezan los dolores en las piernas, bueno, más bien molestias. Pregunto y me dan trucos varios, uno de ellos curioso: voltarén y secador. También hay por ahí un tubo con pinchos pero prefiero no saber qué es.
Luego, como pardillo que es uno, van surgiendo dudas, una que me viene a la cabeza es: “¿qué hago con las llaves?” En el gimnasio llevo la llave de la taquilla en una cinta alrededor del cuello, pero al salir a correr molesta, rebota. Y lo pregunto. Me dan respuestas de todos los colores, pero al final una se impone, los pantalones de running o las mallas llevan unos bolsillos para eso. Pero claro, yo iba con unos pantalones cortos “normales”, con lo que no lo tenían. Pues nada, compro uno y veo que sí, que va perfecto para eso. Y como sale una promoción en el lidl de ropa deportiva (luego me he enterado de que es razonablemente buena, especialmente los calcetines), me compro un pantalón más y unas mallas (con la evidente intención de ponerme un pantalón encima, claro). Pues resulta que las mallas sin nada más son muy cómodas…
Ah, y los calcetines. Resulta que los calcetines compresivos de running te dicen en qué pie va cada uno (que tiene sentido, pero se te hace raro). Y lo mejor, tienen kilometraje. Es decir, se supone que pasados unos ciertos km pierden eficacia en la compresión (que también tiene sentido, pero se hace más raro aún).
Y te vas acostumbrando a salir a correr a primera hora, te levantas a las 6 y antes de ir a trabajar sales a la calle y el cuerpo te lo va pidiendo, vas viendo como los tiempos mejoran, aumentas la distancia y en general te encuentras mucho mejor.
Pero ahora ha refrescado por las mañanas, y claro, necesitas un cortavientos. Vuelta a la tienda y compro uno bastante majo, y otras mallas que veo de oferta. Si las primeras ceñían estas no dejan nada a la imaginación, pero sientan como un guante y te hacen sentir poderoso. Molan, es así. Y también tienen sentido. Evitas rozaduras, el músculo va comprimido y funciona mejor, etc.
El gimnasio bien, gracias, sigo yendo un par de veces en semana, pero me está gustando esto. Mucho. Ya veremos qué pasa cuando haga más frío, pero de momento voy tirando.

Ahora toca correr acompañado. de entrada participaré en Octubre en una carrera que puede ser 5 o 10 km. Yo estaba decidido a los 5, pero me está picando el gusanillo (un compañero de trabajo que le llamamos así XD) e igual paso a los 10, veremos si puedo probarme antes.

12 sept. 2017

Como perdí algo de peso

Tarde-noche de un sábado de diciembre.
Oigo un grito “¡Pero qué haces!” Abro los ojos y me encuentro al volante de mi coche. El grito es de mi mujer. Me he dormido conduciendo. Acabo de cruzar la carretera, pero aún estoy a tiempo de frenar y contravolantear, de manera que no impacto con nada. El niño que va detrás no se ha enterado, nos mira con cara de ¿qué hacen estos tontos?.
Estoy en shock. Paro el coche unos minutos pero tengo que llegar hasta casa, o sea que arranco y con el subidón que tengo llego sin percance. Cuando giro la llave de contacto me derrumbo.
Sí, me ha pasado realmente. Y ha sido una de las experiencias que más me ha marcado de mi vida.


A partir de ese día empecé a buscar un médico que me dijera qué es lo que pasaba. Neurólogo, cardiólogo, respiratorio… Necesitaba obtener respuestas, saber si había sido un apagón total, un problema del sueño o qué. Me hicieron electrocardiogramas, pruebas de esfuerzo, TAC, pruebas de sueño, etc.


Finalmente fue apnea severa. En parte (en gran parte) provocada por un exceso de peso, entonces pesaba 110 kilos. La solución pasa por el CPAP, una máquina que te empuja aire dentro de los pulmones e impide que dejes de respirar por la noche, la que llamo afectuosamente la máquina de Darth Vader. Debo decir que a pesar del ruido hasta mi mujer descansa mejor, los ronquidos estaba volviéndose insoportables.
La máquina de CPAP me devolvió mi vida. Yo llevaba unos meses fastidiado, con pocas energías, agotado. Pensaba que era un tema de estrés laboral, de burnout (algo había pero no era el culpable), pero no. Volví a dormir. Volví a vivir.
Pero hay veces que uno tiene que tomar las riendas de su vida. Y en ese momento decidí que no iba a dormir de por vida con una máquina, con 38 no era una opción.


Con las nuevas energías me apunté al gimnasio. Y fuí a un dietista.
El gimnasio me ayudó a coger un hábito, el de levantarme pronto para hacer ejercicio. ¿me ha costado? Claro. ¿Mucho? No demasiado. Cuando me da por romancear cierro los ojos y me veo el día del accidente.


En cuanto al dietista, he tenido suerte y he encontrado un médico con sentido común. Lo primero que ha hecho ha sido preguntarme qué me gusta comer y que no, me ha hecho una planificación a medida y dado unas pautas. Tiene la teoría que en una dieta lo que no puedes tener es hambre, porque entonces la envías a pastar. Y me ha ayudado mucho, la verdad.


También me ha ayudado conocer gente que estaba en un momento de su vida necesitando cambiar cosas. Desde hace algún tiempo vengo escuchando un podcast de desarrollo personal llamado Zetatesters, muy recomendable. De ahí he sacado ideas que he puesto en marcha en mi vida, y he juntado con mi filosofía personal, integrándolas. para dar lugar a mi método. A pesar de que al principio se les iba un poco la pinza ha sido interesante, y han tratado temas que me han ayudado. Entendedme, no es que hayan propiciado un cambio, pero sí que han dado más combustible y herramientas para gestionarlo.
A veces en la vida es bueno sentirse acompañado, y cuando ves que hay más gente que madruga para hacer cosas, por ejemplo, te sientes menos idiota.
Y por cierto, ahora estoy ya cerca de los 85 y bajando.


Mi método
Tener un cambio en tu vida es a veces difícil. Las inercias, los malos hábitos, las costumbres perniciosas, todo suma.  Y a veces nos sumerge en una situación que nos parece sin salida. La tiene, al menos habitualmente.
¿Cómo lo he hecho? Ahora lo explico.


Advertencia: todo esto que comento lo hago a título personal. Antes de arrancar con una dieta, o a hacer ejercicio visita a tu médico.  
Nota: Cuando aparece ZT al lado de un título es que hay un programa de Zetatesters que habla sobre ese tema, está enlazado el capítulo. Muchas veces no estoy de acuerdo con lo que dicen, pero aportan debate.


La motivación (ZT 43-20):
En mi caso podría parecer evidente, perder peso. Pero eso lleva pasándome años y nunca me ha puesto en marcha. Otra motivación podría ser quitarme el CPAP, pero tampoco es tan molesto. Vivir más años tampoco me preocupa especialmente.
Tú debes encontrar tu propia motivación
Te preguntarás cuál es la mía:
Muy simple, no volver a poner a mi familia en peligro. Si mi mujer no hubiera gritado, si hubiera venido alguien de frente, si no hubiera podido controlar el coche no sé si estaría escribiendo estas palabras. Y lo que es peor, infinitamente peor, no sé si mi mujer y mi hijo estarían aquí conmigo. Y eso da miedo, mucho miedo. Y el miedo es un gran motivador.
Hasta ahí está bien, tienes un motivo de peso, pero ¿cómo lo has hecho?


Apnea
Si estás muy pasado de peso, probablemente ronques, y es altamente probable que si roncas puedas tener apneas. ¿qué es una apnea? Pues simplemente que dejas de respirar cuando duermes, es ese momento característico en el que alguien está roncando, para unos segundos y luego vuelve a arrancar. Es muy peligroso.
Si te sientes cansado al levantarte igual no descansas bien, hazte las pruebas.
En el momento en el que me diagnosticaron me pusieron la máquina de CPAP, un respirador que te empuja aire en las vías nasales, básicamente para evitar que se cierren. El periodo de adaptación puede ser más o menos largo (la verdad es que yo ya conseguí dormir la primera noche) pero vale la pena. Descansas, y tienes más energía, que puedes dedicar a otras cosas.
A mí la vida me dio una segunda oportunidad, igual no tienes esa suerte.


Madruguines ZT 35
Empezamos con los madruguines. Es decir, levantarte antes. ¿difícil? No necesariamente. Hay gente que se levanta y sale por la puerta (tipo 1), y hay gente que requiere más tiempo (tipo 2). Si eres del tipo 2, quizá organizándote la jornada adecuadamente es suficiente para ganar esa media hora que necesitas para salir a correr.
El problema viene cuando eres del tipo 1 como yo.  Pero se puede hacer. Simplemente consiste en autocontrol: irte a dormir una hora antes.
Si te es posible madrugar, hazlo.
Yo me estoy levantando a las 6 de la mañana para ir al gimnasio (o a correr , que eso tiene otro artículo).  Acaba mereciendo la pena.
Consolida poco a poco. levántate diez minutos antes cada semana. No hace falta que hagas nada en especial si no te da tiempo, simplemente ve rascando esos diez minutos.


Metas razonables
Necesitas perder peso, y lo necesitas ya. Tienes urgencias de todo tipo, pero no te vuelvas loco. Al final eres un ser humano y la biología es la que es. Si te pones a correr con más de 100 kilos lo más probables es que acabes lesionado. Si quieres perder 20 kilos en un mes lo más probable es que no puedas y acabes con una anemia.
Ponte metas razonables, que sean asumibles.
Tener urgencias te ha empujado hasta donde estás, muchas veces. Como Sísifo has intentado empujar la piedra ladera arriba una y otra vez, y en muchas ocasiones has acabado peor que al empezar. Asegura cada paso que das.


Small Wins ZT 03
Está muy bien tener motivación, y disponer de el campo de juego para ello (o el tiempo para jugar que es lo mismo). Pero ¿como lo sostienes en el tiempo?
Ahí entran en juego los Small wins, las pequeñas ganancias  cuando haces las cosas bien.
Por supuesto eso no puede ser: si hago 5 km me como una palmera de chocolate. Poder puedes hacerlo, pero no es recomendable.
Los SW deberían cubrirte un capricho que sea pequeño, pero que no interfiera con el objetivo principal. Si esta semana voy al gimnasio tres veces me compro un libro (o una revista que te guste).
Conviértelo en un juego.
Otra variante es la gamificación. Es decir, comprarte un smartwatch, una pulsera de actividad, o incluso el propio móvil, y usar una aplicación (la más sencilla es Fit de Google, pero las hay a patadas) y ver qué ejercicio haces, cuánto tiempo estás,  marcarte objetivos…
Estos programas te permiten comparar y ver cómo mejoras, y a poco que mejores te engancha. Salir a correr y cuando acabas ver en Strava  que tienes 6 trofeos nuevos mola, e incentiva.


Hábitos y Autocontrol ZT 27
Dicen que tres semanas crean un hábito, y consolidarlo es cosa de seis meses. Puedo decir que si no es cierto se aproxima bastante.
Hay amplitud de bibliografía y además es vox populi, hacer ejercicio engancha. Y para mí al menos ha sido así.
Las cosas se hacen porque se hacen.
Y una vez las haces dejas de cuestionarlas
¿Y cómo lo has hecho? pues haciéndolo. Al final tenemos, o deberíamos tener control sobre nuestro cuerpo. Si hay que levantarse uno se levanta, y punto. No es fácil, no es cómodo, no es divertido. Pero se hace.
No hablo de personas que tengan una depresión ni nada parecido, eso es otra cosa. Pero si sólo se trata de pereza,  se hace y listos. No tienes excusas.


Mentores ZT 66
Nunca está de más encontrarte a gente que te puede ayudar. Gente que sabe de algo y es generosa compartiendo su conocimiento contigo. A veces es una persona individual, y a veces es un grupo que te acoge y te guía.
Encuentra gente que te eche una mano.
A mí me ha pasado con el tema del ejercicio. Gracias a los Zetarunners me he podido informar de zapatillas, software de control de ejercicio, o cosas tan triviales como qué hacer con las llaves cuando sales a correr.


El fracaso
No lo dudes, vas a fallar. Habrá días que no te levantarás, habrá días que tendrás la mente nublada o un hambre atroz y necesitarás tomarte una pizza, un kebab o una hamburguesa. Va  a pasar.  Pues cuando lo hagas disfrútalo, no te sientas culpable. El mal ya está hecho. Simplemente procura que no pase a menudo.
Fallando se aprende
En nuestra cultura (que al final es la católica) el error es algo a ocultar y expiar. No es una fuente de aprendizaje. En el caso anglosajón sí lo es. Uno de los acrónimos de FAIL es First Attempt In Learning.
El primer día que vayas a comer ese kebab que te encantaba y ahora te produce acidez te darás cuenta, fallando se aprende.    


El peso
Aunque en este caso es el objetivo primordial, hay que decir varias cosas.
Primero viene el hábito y luego la pérdida de peso. No esperes resultados rápidos.
EL IMC es muy interesante (y si estás por encima de 30 no hay tu tía) pero a veces no refleja la realidad del todo bien. Si coges volumen el músculo pesa más que la grasa, y por tanto puedes estar musculado y según el IMC con sobrepeso.
No te obsesiones con el peso, busca tu métrica para ver la evolución.
Mídete la cintura, es más efectivo que mirar  el peso.
Al final esto es  un juego de equilibrios (si no hay problemas hormonales raros, si los hay consulta a un endocrino) lo que comes o lo quemas o se guarda. No hay más. Si te mueves podrás comer más, si no...


La dieta
Leerás muchas cosas, muchas dietas, muchas teorías… Yo simplemente contaré mi experiencia, que igual no vale para todo el mundo.
Lo primero, nutricionista. Y eso no significa ir al herbolario. Ve a un médico, con sus años de estudio (en la actualidad hay otra disciplina llamada nutricionismo o así, también vale).
No caigas en dietas milagro ni no equilibradas.
Lo primero son cinco comidas al día. Debo reconocer que la que más me cuesta es la merienda, por trabajo se me hace complicado.
Además de controlar la ingesta de azúcar, busca información sobre el índice glucémico.


El ejercicio
Como he dicho antes, hay que ser conscientes de que el ejercicio es necesario en cualquier sistema para perder peso.
No obstante, también quiero hacer unas cuantas reflexiones:
  • No corras. Literalmente. SI estás por encima de 90 kilos, correr es la peor actividad posible. Van a sufrir las rodillas y los tobillos, cada paso que das es un martillazo. Anda, nada o ve en bicicleta. Pero no corras.
  • Si vas a salir elige un buen calzado, no vale cualquiera. En general, si no sabes tu pisada tienes dos opciones, o vas a un sitio donde te hagan pruebas o compras unas neutras, las usas y pasado el tiempo verás por donde van los tiros. Si estás con sobrepeso sobretodo coge bastante amortiguación.
  • No hagas sólo una actividad. Por muy interesante que sea, por mucho que te guste varía lo que haces.
  • Tampoco te obsesiones con el ejercicio aeróbico (el que se supone que te sirve para perder peso) Eso es cierto hasta cierto punto. Si musculas aumenta también el índice metabólico, y por tanto gastas más energía.
  • Juega con tus actividades, y compártelas con tus amigos.
DIversifica y no te aburrirás
SI vas a un gimnasio (los hay municipales relativamente económicos) pide asesoramiento al monitor. De entrada cuando te pregunte el objetivo dile que tonificar y perder peso. La tableta de chocolate llegará (o no) más tarde.
Mi rutina es sencilla: diez-veinte minutos de aeróbico, 15-20 de máquinas y otros 20 de aeróbico.  Pero pregunta siempre a profesionales.


La ropa
Cuando te has acostumbrado a vestirte en las TPG (Tallas Para Gordos), poder comprarte cosas en cualquier sitio es una nueva experiencia. No la desdeñes. Te sientes mejor por dentro, y por fuera también lo estás. Es verdad que te cuelgan unos pellejos a los lados, pero has bajado tres tallas, disfrútalo.
Tienes un cuerpo nuevo, disfrútalo y lúcelo.
Eso sí, prepárate a gastarte una pasta, que no lo regalan.


Conclusiones
Y simplemente, se trata de poner esos mimbres e ir haciendo. Sin prisa pero sin pausa. No perder de vista tu objetivo, no decaer ante un fallo, y no aburrirte. Disfrutar de la experiencia, y sobretodo tener claro que vale la pena hacerlo.




Si alguno quiere compartir su experiencia están los comentarios o me podéis enviar un correo a radurdin@gmail.com. No obstante os recuerdo que consultéis con profesionales de la salud.

19 abr. 2016

Armada de Ernest Cline

Veamos.
Armada, de Ernest Cline, autor de Ready Player One (de ahora en adelante RPO). Se puede encontrar en amazon, por ejemplo, aquí
Ahí pone la sinopsis que el autor ha querido desvelar, por lo que no entraré en spoilers. Va de videojuegos, OVNIS y adolescentes de familias desestructuradas. Casi como RPO, pero sin los ovnis.

La primera pregunta si has leído RPO, ¿es tan buena?
No, no lo es.

¿Es mala entonces?
No, no es mala, es entretenida y se deja leer, es más, se puede devorar en 2-3 horas sin problemas. No hay nada que te impida seguirle el ritmo.

¿Pero?
Pero no es RPO. Quien quiera ver la continuación del mundo virtual allí descrito (no, no me acuerdo como se llamaba) no trata de eso.

Pero eso no debería ser problema, es otra historia.
Efectivamente, ese no es el problema. Aunque RPO acaba bien, como no puede ser de otra manera, tiene varios giros de guión interesantes, situaciones tensas, los protagonistas asumen riesgos…  Aquí la historia, aunque te mueve de un sitio a otro, no te sacude. Todos (los protagonistas) son demasiado buenos, todos tienen demasiada suerte, todos cumplen sus objetivos.

¿Entonces?
No logras empatizar con el protagonista. Te plantea que el protagonista es  un adolescente de 18 años que no ha conocido a su padre, obsesionado con él, y con problemas de control de ira. Y al mismo tiempo es un fiera en el videojuego en cuestión, cuando para este tipo de software es muy recomendable tener un gran autocontrol, validar situaciones, no lanzarse a locas… Alguien que está en el topten mundial debería ser capaz de controlarse mejor.

¿Pero la historia funciona?
A medias, como ya he dicho es previsible y poco original. Además hay una cosa que no me ha gustado. Parece ser que uno de los problemas que han tenido con la adaptación al cine de RPO es el número de marcas que se dicen. Como supongo que el autor legítimamente ha decidido que quiere vender esta para el cine, ha reducido en Armada ese tema a la mínima expresión. No conecta tan bien. Porque en RPO si no te gustaba pacman te podía gustar “Juegos de guerra” o “los caballeros de la mesa cuadrada”, pero aquí…

¿Entonces lo recomiendas?
Si te dejan el libro y  tienes un par de horas en las que no quieres pensar en nada, pues sí, adelante. SI lo tienes que comprar no lo tengo tan claro. Y si es el único libro que vas a poder leer este mes, pues no te lo aconsejo. Revisita los clásicos de la ciencia ficción (Asimov, Clarke, Heinlein) otros autores clásicos y menos conocidos (Pohl, Ursula K Le Guin, Vance,   Olivia Butler…) o los de la nueva hornada.

Recomendación,  Ciencia ficción. Nueva Guía de lectura de Miquel Barceló. De ahí puedes sacar cientos de títulos que valen la pena.