14 dic. 2010

No lo entienden

Es definitivo. Hay una gran parte de la sociedad, clase política, prensa, que no lo entiende. El ejemplo más claro de ello es wikileaks, pero se puede ver cada día.

Siempre que pienso en estos temas me acuerdo de la declaración de independencia del ciberespacio.

Gobiernos del Mundo Industrial, vosotros, cansados gigantes de carne y acero, vengo del Ciberespacio, el nuevo hogar de la Mente. En nombre del futuro, os pido en el pasado que nos dejéis en paz. No sois bienvenidos entre nosotros. No ejercéis ninguna soberanía sobre el lugar donde nos reunimos.




Esa declaración sigue tan vigente ahora como en el 1996. La diferencia es que en esa época la entendían (y tenían acceso a ella) 4 tipos raros que hacían cosas extrañas con los ordenadores. Ahora todo el mundo puede acceder, y cada vez más gente puede entenderlo*.
La gente que no lo entiende tiene cree que el mundo es físico, que la relación humana no se puede mantener si no hay carne por en medio. Está claro que todos necesitamos un abrazo, un beso o alguien a quien amar ¿y? La casa de la mente que es el ciberespacio no es una manera de perder contacto con la realidad, es una manera de expandir los sentidos, de aumentar las experiencias, de profundizar en los contactos. Esta gente no entiende que el vecindario puede ser más virtual que físico. Y no uso la palabra real, porque el virtual es real, tremendamente real. Con una gran mejora. No estamos limitados por el espacio ni por el tiempo**. Se creen que delante de un ordenador estamos solos***. Se equivocan, podemos estar más acompañados delante de un ordenador que rodeados de gente.

El pensamiento, el debate, la crítica o la alabanza se transmite así muy rápido. Los sentimientos también. Además, los cansados gigantes han creado ellos mismos el germen de su destrucción. Han creado una economía global, sin darse cuenta de la sociedad que surgiera no la podían controlar (o creyendo que sí). Ellos han sido los primeros que han impulsado a una gran parte de la población a los idiomas, porque las empresas necesitan entenderse entre ellas. Pero la gente tiene una vida, y se encuentra en la red. Y eso facilita el intercambio entre gente de culturas diferentes, y sobretodo de conocimiento****. También facilita el acceso a los viajes económicos, con lo que se puede conocer de primera mano lo que hay en otros sitios.


Los gigantes creen que el mundo se mueve todavía al paso de la guerra fría. La famosa filtración de wikileaks o la resistencia de la seguridad el presidente Obama a que este siguiera usando su blacberry es un ejemplo claro. Hoy en día cualquiera puede cifrar sus comunicaciones si tiene algo importante que decir, pero eso requiere educación digital. Y muchos de los que toman decisiones son analfabetos en lo que a bits se refiere. Cualquier navegante sabe que las palabras secreto en un documento no son barrera para nada. Son 7 bytes que, al final, son unos y ceros.

El otro día escuchaba en la radio un debate sobre el tema de la diplomacia, y si cambiaría por el cablegate. Estaban la presentadora, un corresponsal en Washington, un diplomático de 70 años y un catedrático de política internacional. Hablaban sobre las funciones de los diplomáticos, de que los secretos no se pueden publicar, etc. Y nadie pudo decirles que el modelo de relación entre los países tiene que cambiar, que está cambiando. Que la diplomacia que ellos conocían estaba obsoleta. Que cuando la información era algo que sólo estaba al alcance de unos pocos, estos pocos eran los cables por los que fluía la información. Ahora la información no fluye, está en una nube (otra cosa es que seas capaz de filtrarla adecuadamente). No eran capaces de entender que en su diplomacia los embajadores hablan por los estados, pero en la ciberdemocracia lo que se oye es la voz de una creciente mayoría. Que cada vez los gobiernos tienen que dar más explicaciones de lo que hacen. Su teoría de “nos reunimos entre nosotros y si eso ya os contaremos que decidimos” no vale. Y es así porque la cibersociedad está cada vez más formada, tiene más criterio y sabe expresarlo mejor. Y sabe donde expresarse.




El ridículo de la justicia española en el caso “El jueves” con la famosa portada de la cópula real es un ejemplo. Secuestrar una revista para frenar la repercusión de su portada sólo garantiza que al día siguiente haya cientos, miles, millones de copias en la red. Para evitar que se difunda lo prohibimos ya no funciona.



Wikileaks tenía que llegar. Es un paso más que los famosos confidenciales. Allí son los políticos de turno que filtran información a sus periodistas para controlar ese flujo, haciéndose favores mutuos. Wikileaks lo que ha hecho es romper la baraja. La información es algo demasiado importante para dejarlo en manos de periodistas, que la mayor parte de las veces no hacen más que repetir al dictado lo que les indican la s agencias. Llamar periodista (y medio informativo) al que va a una rueda de prensa donde no se admiten preguntas es insultar a ese nombre. Si es así, con enviar a dos agencias que lo graben todo y luego lo pasen ya está.


(continuará)

* Me sorprendió el otro día mi suegra con un discurso sobre la propiedad intelectual que (salvo por algún pequeño detalle) era perfectamente válido.


** Si a mi me interesa la papiroflexia, pero vivo en un pueblo de 3000 habitantes y no le gusta a nadie más, puedo hablar con alguien de Japón al que le apasione, dejar un mensaje una noche y que él me responda en su noche. EL tiempo desaparece.


*** Siempre hay casos de personas con problemas mentales. Los que se emborrachan en los bares lo hacen rodeados de gente, los que están enganchados 20 horas al día a la red lo hacen en sus casas.


**** Nadie puede decir que el precio del ADSL es bueno en España, porque como sabes idiomas, te vas a la web de cualquier empresa europea de comunicaciones y queda en ridículo